
Desde Puyalón de Cuchas denunciamos las maniobras realizadas por el Ejército español en el paraje natural de Somport y en zonas del Parc National des Pyrénées durante el fin de semana del 20 al 22 de marzo.
Estas operaciones, desarrolladas desde el acuartelamiento militar de Candanchú, han incluido el uso de camiones y helicópteros de carga en un entorno de alto valor ecológico situado en la muga con el Pirineo aragonés.

En el marco de nuestra campaña #GuerraSinMaletas, volvemos a señalar la presencia y actividad militar en el Viello Aragón y en amplias áreas del territorio aragonés. Los más de siete acuartelamientos, campos de maniobras, helipuertos y espacios militarizados existentes en la comarca constituyen, a nuestro juicio, una presión constante que contribuye a normalizar una cultura de guerra ajena a la realidad y a la voluntad de sus habitantes.
Asimismo, denunciamos las afecciones derivadas de estas actividades: los riesgos asociados a los vuelos de helicópteros —cuyas ráfagas han llegado a provocar accidentes mortales—, el impacto acústico en un entorno natural privilegiado, la ocupación del territorio y del patrimonio, y la consolidación de una lógica militarizada que contradice la vocación pacífica de la población local.
Nos preocupa especialmente que sectores políticos aragoneses que se declaran contrarios a la guerra continúen ignorando esta situación y las consecuencias ambientales y sociales que generan estas maniobras.
Exigimos la suspensión inmediata de estas actividades militares, la retirada progresiva de los cuarteles presentes en nuestro territorio y una adhesión real y efectiva al lema “No a la guerra”, que debe comenzar por el propio Aragón y extenderse a una posición crítica frente a la OTAN.


